Por Angela Pradelli (escritora, docente y Premio Clarín de Novela 2004)
En Clarín del 23-11-2009
http://www.revistaenie.clarin.com/notas/2009/11/23/_-02046947.htm
Muchas veces me he preguntado por una definición posible de biblioteca escolar. Una definición que, como nos enseñó el filósofo Gastón Bachelard, pudiéramos abordar desde una poética del espacio. Cuáles serían las notas para esa definición si la pensáramos como signo; cuál es la intervención de su "cuerpo" en la vida de las escuelas, su articulación con los edificios dentro de los cuales funciona.
Sabemos que Borges se figuraba el paraíso bajo la especie de una biblioteca, pero ¿qué imagen construimos de las bibliotecas escolares los alumnos, los docentes, los padres, los escritores, los directores? Cómo observamos a ese organismo que algunos definen como el verdadero corazón de una escuela.
En varios de sus trabajos, el escritor y profesor George Steiner ensaya una hipótesis que resignifica el mito de Babel. Dice Steiner que, lejos de lo que siempre se afirma, la multiplicidad mil veces mayor de lenguas recíprocamente incomprensibles que antaño se hablaron en esta tierra no es una maldición. Steiner afirma que Babel es, por el contrario, una bendición. Y un júbilo. Y que todas y cada una de las lenguas son ventanas abiertas al ser y a la creación.
Tomemos esta idea de Steiner para poder pensar en espejo el concepto de biblioteca. Me refiero a las lenguas no sólo como los idiomas sino sobre todo como la multiplicidad de voces. A los múltiples lenguajes que hay incluso dentro de cada lengua. La biblioteca, que reúne varias lenguas y concentra muchos lenguajes, ¿no es una Babel bendita que nos permiten ver otros mundos a través de las lenguas?
La construcción lingüística dibuja en cada escuela una cartografía que une lenguas. "Llegué de Italia a los 12 años, cuenta el escritor Antonio Dal Masetto, y aprendí el idioma leyendo en una biblioteca de Salto, el pueblo donde habíamos ido a vivir con mis padres. Iba a la biblioteca porque me interesaban los libros. Había leído a Salgari, a Verne. Frente a la circunstancia de cambiar de idioma los libros sirvieron para incursionar en esta nueva lengua. No sé cómo habrán llegado los libros ahí, había de todo. Yo entraba y miraba los estantes y por ahí un título me sonaba, y a lo mejor era un título ilegible para mí, porque era filosofía. Pero me lo llevaba, intentaba, lo devolvía, volvía por otro".
Un chico de 12 años aprendiendo un idioma en el espacio de una biblioteca. Se trata del aprendizaje de una lengua, así que no son sólo palabras sino también matices, música, tonos, silencios. Dal Masetto, que luego será una de los más grandes escritores y hará de la lengua un oficio, aprende a hablar en una biblioteca. Ya no es una madre y un padre los que acercan las palabras sino que son los autores a través de sus libros y ese reemplazo resignifica la escritura.
Por otra parte, ¿alguien puede enseñar a hablar a otro si no lo ama? Si en la transmisión de una lengua siempre está presente el amor como vehículo, habría que pensar que en este relato de Dal Masetto el aporte quizás más importante sea la presencia del amor en quienes dan su palabra a los otros. Tendríamos entonces que pensar la biblioteca en términos de discurso, o mejor, de "fragmentos de un discurso amoroso".
Somos muchos los que, cada vez que entramos en una biblioteca, experimentamos una sensación física. Nada más poner un pie adentro para sentir en el cuerpo una perturbación leve. Aun en el silencio más absoluto se percibe una densidad en la atmósfera y llega a conmovernos. Allí, sobre sus estantes, en una espera que pudo haber sido infinita y jamás cesará, están las historias, las geografías, las religiones, los líderes, los dioses, los mártires, los santos, los dictadores. Cómo no sentir entonces al entrar cierta pesadez en la densidad de la atmósfera. El lenguaje que allí habita supo darle un valor a las palabras. Entrar en una biblioteca es como dar un paso a un vacío insondable, pero allí adentro somos sujetos que se desplazan para internarse siempre en la oscuridad remota y más propia.
Las palabras que allí habitan construyeron subjetividad y seguirán haciéndolo cada vez que alguien las pronuncie. Por eso cada uno de los discursos que habitan las bibliotecas intenta ordenar un cierto caos y espesan el pensamiento. Cómo no perturbarnos al entrar si en definitiva es nuestra interioridad lo que está en juego al contacto con el vigor de esas palabras.
Sobre la fusión de palabra y silencio amalgamados se instala la biblioteca en la escuela y desarrolla su vida en la que, como en un aleph exquisito, se superponen las presencias simultáneas de los escritores de todos los siglos.
Por eso, tal vez, una biblioteca puede ser una oscuridad insondable que al mismo tiempo nos ilumina.
lunes, 23 de noviembre de 2009
viernes, 13 de noviembre de 2009
Libros recomendados del mes de noviembre
Dalai Lama
El arte de la sabiduría
En El arte de la sabiduría el Dalai Lama del Tibet afirma su convicción de que la razón y la experiencia son los fundamentos de la verdad religiosa, y lo hace a partir de su dominio del corpus filosófico del budismo.
El lector se encuentra ante un texto tan espiritual como práctico que ayuda a conocer la realidad que nos rodea, así como profundizar en nuestra personalidad para hacerla más rica, plena y capaz de informar nuestra existencia.
Norberto Boggino
Cómo prevenir la violencia en la escuela
Un libro destinado a los directivos, docentes y profesionales de la educación que se encuentren preocupados y ocupados por la problemática de la violencia y la indisciplina en el ámbito escolar. En él se realiza un profundo análisis sobre la complejidad de las escenas de violencia y se proponen alternativas para construir lazos sociales y convivencia en el aula y la escuela.
María Isabel Filinich
Enunciación
¿Cómo se manifiesta la presencia del sujeto en el discurso? ¿Cómo se configuran, mediante el discurso, la fuente y la meta que lo sustentan y le dan sentido? El análisis del proceso de enunciación, esto es, del acto de apropiación del lenguaje por parte de un yo que apela a un tú, permite detectar, en la organización del discurso, las huellas que conforman y evidencian la presencia de un sujeto. Éste no sólo modela, sino que da cuerpo a la imagen del otro a quien el discurso se destina y, además, se configura a sí mismo al plasmar su propia imagen en el interior del discurso que produce
Osho
El libro del sexo
“Soy el comienzo de una consciencia totalmente nueva”. Estas palabras de Osho ponen de manifiesto hasta qué punto él concibe su filosofía como una ruptura con las distintas tradiciones del pensamiento occidental y oriental. Es el mismo espíritu con el que aborda la sexualidad; en primer lugar, presentándola no como un obstáculo para la elevación espiritual e incluso la iluminación, sino, al contrario, como un regalo, expresión de la energía biológica y puerta del autoconocimiento. En segundo lugar, como realización del amor, elemento central de la existencia. El sexo es uno de los aspectos constitutivos del nuevo tipo de santo, Zorba el Buda, fusión inseparable de lo terreno y lo sublime.
Bejla R. de Goldman
Anorexia y bulimia: un nuevo padecer
En este libro se articula la relación entre la anorexia y la bulimia como una nueva modalidad sintomal por el consumo desmedido, como una respuesta del sujeto frente a la devastación de los valores de la humanidad y la transformación del mundo y ubica al hombre en el más radical de los desamparos. Este nuevo padecer es un intento desmedido de dar a ver lo singular del deseo, hecho que nos compete a todos como seres humanos
Colección Ciencia Joven
Pensada para suplir la escasez de buenos libros de divulgación de ciencias exactas, naturales y sociales destinados a los estudiantes de la escuela media. La Editorial Universitaria de Buenos Aires convocó a un conjunto de destacados autores en cada uno de los temas elegidos, que nos proponen la aventura de pensar un mundo siempre cambiante, con el fin de estimular el interés de los estudiantes en el conocimiento y, de esta manera, descubrir y orientar la propia vocación. Títulos: Introducción a la filosofía; Biomateriales; Drogas hoy: problemas y prevenciones; El VIH/Sida desde una perspectiva integral, entre otros
Ezequiel Ander-Egg
Claves para introducirse en el estudio de las inteligencias múltiples
El autor propone en este libro un nuevo modo de concebir la/s inteligencia/s, a partir de las investigaciones neurológicas que han detectado distintas áreas cerebrales donde se localizan diferentes tipos de inteligencia. Esta teoría, que se opone a la idea de una única inteligencia, rompe con el pensamiento de la simplicidad, unidimensional y lineal, que conlleva prácticas pedagógicas uniformes para todos los alumnos. Al igual que el lenguaje, las inteligencias no son innatas sino que se aprenden a través de la enseñanza. La clave que hilvana esta obra y le otorga originalidad es que el desarrollo personal es mucho más que el desarrollo cognitivo.
Mario Vargas Llosa
Travesuras de la niña mala
Creando una admirable tensión entre lo cómico y lo trágico, el autor juega con la realidad y la ficción para liberar una historia en la que el amor se nos muestra indefinible, dueño de mil caras, como la niña mala. Pasión y distancia, azar y destino, dolor y disfrute… ¿Cuál es el verdadero rostro del amor?
jueves, 17 de septiembre de 2009
A los maestros, que son capaces de cuidar los sueños
Por Angela Pradelli (escritora y docente, Premio Clarín de novela)
Clarín, 15 de septiembre de 2009
En aquella escuela nocturna, todos los días, a las 9 de la noche, el alumno del primer banco de la fila de la pared apoyaba la cabeza sobre la tabla de madera y al instante se quedaba dormido. Era un curso de 1° año de una escuela de Lomas de Zamora. A principio de año el director nos había advertido que sería un curso difícil: el grupo estaba formado en su mayoría por alumnos que habían sido expulsados de otros colegios y estudiantes que habían repetido dos y tres veces.
Recuerdo que recién habían transcurrido las primeras semanas cuando una noche dos estudiantes se pelearon a la salida de clases y uno de ellos terminó internado por los golpes. Al otro día el estudiante concurrió a clase como si nada, pero antes de terminar la hora de literatura sacó una sevillana para arreglar sus cuentas pendientes. Ese era el clima de los primeros días, pero la verdad es que, después de las primeras semanas, fuimos encontrando entre todos, alumnos y profesores, un camino que si bien nunca nos libró de sobresaltos, lo cierto es que pronto aparecieron otros signos que indicaban que por esa ruta podíamos transitar también las esperanzas.
Con el tiempo supimos los docentes que el alumno que se sentaba primero en la fila de la pared y se quedaba dormido a las 9 de la noche trabaja en un hospital de Buenos Aires limpiando pisos durante todo el día. El chico vivía en Guernica, entraba a las 5 de la mañana a su trabajo y salía del hospital con el tiempo justo para tomar el tren en Constitución y llegar a Lomas para terminar la secundaria en el turno de la noche que terminaba a las 22 hs. El alumno estaba rendido y cualquiera podía comprender tanto esa situación que, algunos docentes, cuando advertíamos que el estudiante se había dormido, bajábamos la voz para que pudiera descansar aunque fuera sobre esa tabla de madera dura.
Así las cosas, durante el resto de la hora evitábamos los ruidos que pudieran despertarlo y la clase se desarrollaba a media voz en cualquiera de las actividades: lecturas, análisis de textos, corrección de ejercicios. Ese año, el 11 de septiembre, cuando los profesores entramos al aula, encontramos una frase escrita con letra grande en el pizarrón: "Maestros, gracias por cuidarme los sueños". Aquel alumno, sin quererlo, había enunciado de la mejor manera uno de las funciones más trascendentes del trabajo de un docente.
Cuando se reflexiona sobre la figura de los maestros y la importancia de su rol en el desarrollo de las sociedades suelen instalarse algunas preguntas que parecieran venir a buscar más bien respuestas que abrevan su mirada en unas u otras teorías pedagógicas y corrientes didácticas.
Pero ¿qué hace que algunas mujeres y algunos hombres sean reconocidos como maestros más allá de sus títulos habilitantes? ¿Cuál es el lazo que une a un maestro con su discípulo en una tensión que no carece de conflictivo? En Zen en el arte del tiro con arco, Eugen Herrigel afirma que un verdadero maestro "no necesita, como el pintor, de lienzo, pinceles ni colores. No necesita, como el arquero, de arco, flecha ni blanco, ni de otros recursos. Se sirve de sus miembros, de su cuerpo, cabeza y órganos. Su vida en el Zen se expresa por medio de todos esos instrumentos importantes como manifestaciones suyas. Sus manos y pies son los pinceles. Y todo el universo es el lienzo sobre el cual pintará su vida durante setenta, ochenta y hasta noventa años". El cuadro así pintado se llama "historia".
Pero la vida de un maestro depende de la existencia de sus discípulos. Es el vínculo con su discípulo lo que hace posible que la figura de un maestro resplandezca e ilumine a su vez la oscuridad de ciertos momentos de la historia social y también personal y es esa relación de enfrentamiento lo que permite que entre el maestro y los alumnos se concreten la enseñanza y los aprendizajes.
La conexión entre maestros y discípulos se construye a partir de los diálogos y es la conversación entre unos y otros el espacio en el que se plasma uno de los misterios más ricos de ese vínculo: la transmisión. Lejos de leerse como una frustración, resulta conmovedor que los especialistas no hayan podido aún terminar de explicar el enigma de esa entrega y los fuertes lazos que se da muchas veces entre docentes y alumnos.
Se observa en los buenos maestros: hay algo del orden de lo sagrado que respira en ese diálogo donde se concreta la transmisión. Por eso cabe que suenen hoy acá las palabras de Isidoro Blainstein. Es que "El tigre no teoriza sobre su tigritud -afirmó el autor-, el tigre salta". Aun cuando un maestro respete un programa de contenidos, lo que él tiene para transmitir a sus alumnos rebalsa los bordes de los diseños curriculares y corre por otros cauces.
Esa será la razón por la que los grandes maestros, aun en el marco de programas perimidos y contenidos cuestionados, siempre nos seduzcan con sus clases. El magisterio, aun en la imposibilidad de su explicación total, o quizá justamente por eso, instala en la conciencia de quienes lo ejercen la certeza de tener un futuro por delante.
George Steiner dice que un maestro es "sencillamente, alguien que goza de un aura casi física y en quien resulta casi tangible la pasión que desprende".
Celebremos por estas horas la vida de nuestras maestras y maestros, en suma, gente esencial en la vida de cada uno de nosotros porque, como bien observó aquel estudiante de la escuela nocturna, fueron capaces de permitirnos siempre los sueños.
http://www.clarin.com/diario/2009/09/15/opinion/o-01998957.htm
Clarín, 15 de septiembre de 2009
En aquella escuela nocturna, todos los días, a las 9 de la noche, el alumno del primer banco de la fila de la pared apoyaba la cabeza sobre la tabla de madera y al instante se quedaba dormido. Era un curso de 1° año de una escuela de Lomas de Zamora. A principio de año el director nos había advertido que sería un curso difícil: el grupo estaba formado en su mayoría por alumnos que habían sido expulsados de otros colegios y estudiantes que habían repetido dos y tres veces.
Recuerdo que recién habían transcurrido las primeras semanas cuando una noche dos estudiantes se pelearon a la salida de clases y uno de ellos terminó internado por los golpes. Al otro día el estudiante concurrió a clase como si nada, pero antes de terminar la hora de literatura sacó una sevillana para arreglar sus cuentas pendientes. Ese era el clima de los primeros días, pero la verdad es que, después de las primeras semanas, fuimos encontrando entre todos, alumnos y profesores, un camino que si bien nunca nos libró de sobresaltos, lo cierto es que pronto aparecieron otros signos que indicaban que por esa ruta podíamos transitar también las esperanzas.
Con el tiempo supimos los docentes que el alumno que se sentaba primero en la fila de la pared y se quedaba dormido a las 9 de la noche trabaja en un hospital de Buenos Aires limpiando pisos durante todo el día. El chico vivía en Guernica, entraba a las 5 de la mañana a su trabajo y salía del hospital con el tiempo justo para tomar el tren en Constitución y llegar a Lomas para terminar la secundaria en el turno de la noche que terminaba a las 22 hs. El alumno estaba rendido y cualquiera podía comprender tanto esa situación que, algunos docentes, cuando advertíamos que el estudiante se había dormido, bajábamos la voz para que pudiera descansar aunque fuera sobre esa tabla de madera dura.
Así las cosas, durante el resto de la hora evitábamos los ruidos que pudieran despertarlo y la clase se desarrollaba a media voz en cualquiera de las actividades: lecturas, análisis de textos, corrección de ejercicios. Ese año, el 11 de septiembre, cuando los profesores entramos al aula, encontramos una frase escrita con letra grande en el pizarrón: "Maestros, gracias por cuidarme los sueños". Aquel alumno, sin quererlo, había enunciado de la mejor manera uno de las funciones más trascendentes del trabajo de un docente.
Cuando se reflexiona sobre la figura de los maestros y la importancia de su rol en el desarrollo de las sociedades suelen instalarse algunas preguntas que parecieran venir a buscar más bien respuestas que abrevan su mirada en unas u otras teorías pedagógicas y corrientes didácticas.
Pero ¿qué hace que algunas mujeres y algunos hombres sean reconocidos como maestros más allá de sus títulos habilitantes? ¿Cuál es el lazo que une a un maestro con su discípulo en una tensión que no carece de conflictivo? En Zen en el arte del tiro con arco, Eugen Herrigel afirma que un verdadero maestro "no necesita, como el pintor, de lienzo, pinceles ni colores. No necesita, como el arquero, de arco, flecha ni blanco, ni de otros recursos. Se sirve de sus miembros, de su cuerpo, cabeza y órganos. Su vida en el Zen se expresa por medio de todos esos instrumentos importantes como manifestaciones suyas. Sus manos y pies son los pinceles. Y todo el universo es el lienzo sobre el cual pintará su vida durante setenta, ochenta y hasta noventa años". El cuadro así pintado se llama "historia".
Pero la vida de un maestro depende de la existencia de sus discípulos. Es el vínculo con su discípulo lo que hace posible que la figura de un maestro resplandezca e ilumine a su vez la oscuridad de ciertos momentos de la historia social y también personal y es esa relación de enfrentamiento lo que permite que entre el maestro y los alumnos se concreten la enseñanza y los aprendizajes.
La conexión entre maestros y discípulos se construye a partir de los diálogos y es la conversación entre unos y otros el espacio en el que se plasma uno de los misterios más ricos de ese vínculo: la transmisión. Lejos de leerse como una frustración, resulta conmovedor que los especialistas no hayan podido aún terminar de explicar el enigma de esa entrega y los fuertes lazos que se da muchas veces entre docentes y alumnos.
Se observa en los buenos maestros: hay algo del orden de lo sagrado que respira en ese diálogo donde se concreta la transmisión. Por eso cabe que suenen hoy acá las palabras de Isidoro Blainstein. Es que "El tigre no teoriza sobre su tigritud -afirmó el autor-, el tigre salta". Aun cuando un maestro respete un programa de contenidos, lo que él tiene para transmitir a sus alumnos rebalsa los bordes de los diseños curriculares y corre por otros cauces.
Esa será la razón por la que los grandes maestros, aun en el marco de programas perimidos y contenidos cuestionados, siempre nos seduzcan con sus clases. El magisterio, aun en la imposibilidad de su explicación total, o quizá justamente por eso, instala en la conciencia de quienes lo ejercen la certeza de tener un futuro por delante.
George Steiner dice que un maestro es "sencillamente, alguien que goza de un aura casi física y en quien resulta casi tangible la pasión que desprende".
Celebremos por estas horas la vida de nuestras maestras y maestros, en suma, gente esencial en la vida de cada uno de nosotros porque, como bien observó aquel estudiante de la escuela nocturna, fueron capaces de permitirnos siempre los sueños.
http://www.clarin.com/diario/2009/09/15/opinion/o-01998957.htm
martes, 15 de septiembre de 2009
Recomendados de septiembre
Rosnay, Tatiana de. La llave de Sarah
París, julio de 1942. Las autoridades arrestan a 13.000 judíos ante la mirada de los parisinos, que guardan silencio por miedo, indiferencia o simple interés, pues esperan ocupar las viviendas vacías. El pequeño Michel se oculta en un armario para huir de la redada. Su hermana Sarah cierra la puerta para protegerlo y se guarda la llave, pensando que va a regresar en unas horas…
Weisberger, Lauren. El diablo viste a la moda.
Una novela hilarante que da un nuevo sentido a esas quejas que a veces circulan sobre un “jefe que es el diablo en persona”. Narrada por la voz fresca, joven, inteligente y rebelde de la protagonista, el libro nos descubre el lado profundo, oscuro y diabólico de la vida en las oficinas de ese gran imperio que es el mundo de la moda.
Bixio, Cecilia. ¿Chicos aburridos?
El libro trabaja sobre dos hipótesis: la primera sostiene que se ha diluido el interés por aprender dado que han caído las representaciones sociales acerca de la escuela y los procesos de enseñanza y aprendizaje. La segunda, que se ha diluido el interés por aprender dado que las propuestas de las actividades escolares son poco significativas desde el punto de vista lógico, psicológico y social.
Delinsky, Bárbara. La promesa de un sueño.
Para Casey, esa hermosa casa es una herencia tan inesperada como conmovedora. El gesto tardío con el cual su padre, un famoso psicólogo, quiso reconocerla finalmente como hija suya. Al encanto de la casa pronto se suma el hallazgo, entre los papeles de su padre, de las primeras páginas de un intrigante manuscrito ¿se trata de una novela? ¿es el diario de una de sus pacientes? Casey esta convencida de que describe un caso trágico, real, y que por algún motivo su padre quiso que cayera en sus manos. Una historia que invita a reconciliarse con el pasado y a despertar a las promesas del futuro.
Serrano, Marcela. La llorona.
La leyenda cuenta que la Llorona es la madre que deambula por los caminos llamando a los hijos que ha asesinado. Conocemos a la protagonista de esta novela por su llanto invisible, el de una madre que ha perdido a su hija a los pocos días de nacer. ¿En qué la convierte el destino: en asesina o en salvadora? ¿Qué ocurrió realmente en ese hospital con su pequeña? Unida a otras mujeres en su misma situación, buscará las respuestas, conseguirá alzar su voz y rebelarse contra la adversidad.
O`Donnell, Pacho. Las patrias lejanas
En esta obra el autor recrea las relaciones entre los habitantes de la Argentina y los de la lejana madre patria durante los años crueles de la Guerra Civil española (1936-1939) y de los del exilio a que muchos fueron condenados. Su talento para la pesquisa histórica le permite revelarnos episodios olvidados o insospechados por las crónicas corrientes. Los acontecimientos extraídos de periódicos, memorias y epistolarios de quienes buscaron asilo en el Río de la Plata son absolutamente ciertos y dan una dimensión inusitada a la intriga central protagonizada por el joven Rodrigo…
Forsyth, Frederick. El negociador
El hijo único del presidente de Estados Unidos ha sido secuestrado. El FBI, la CIA y Scotland Yard intervienen con todos sus medios para descubrir a los secuestradores, pero es Quinn, el negociador, quien logra ponerse en contacto con ellos y cerrar un trato. Sin embargo, fracasa trágicamente y se desencadena una persecución encarnizada en pos de atrapar a los culpables.
King, Stephen. Mientras escribo.
Pocas veces un libro sobre el oficio de escribir ha resultado tan clarificador, útil y revelador. Mientras escribo empieza el relato de la asombrosa infancia del autor y su extraño y temprano interés por la escritura. Una serie de vívidos recuerdos de la adolescencia, de la universidad y de los años de lucha que lo llevaron a la culminación de su primer novela…A continuación se describe las herramientas básicas del oficio y expone sus opiniones personales sobre el secreto de la escritura
París, julio de 1942. Las autoridades arrestan a 13.000 judíos ante la mirada de los parisinos, que guardan silencio por miedo, indiferencia o simple interés, pues esperan ocupar las viviendas vacías. El pequeño Michel se oculta en un armario para huir de la redada. Su hermana Sarah cierra la puerta para protegerlo y se guarda la llave, pensando que va a regresar en unas horas…
Weisberger, Lauren. El diablo viste a la moda.
Una novela hilarante que da un nuevo sentido a esas quejas que a veces circulan sobre un “jefe que es el diablo en persona”. Narrada por la voz fresca, joven, inteligente y rebelde de la protagonista, el libro nos descubre el lado profundo, oscuro y diabólico de la vida en las oficinas de ese gran imperio que es el mundo de la moda.
Bixio, Cecilia. ¿Chicos aburridos?
El libro trabaja sobre dos hipótesis: la primera sostiene que se ha diluido el interés por aprender dado que han caído las representaciones sociales acerca de la escuela y los procesos de enseñanza y aprendizaje. La segunda, que se ha diluido el interés por aprender dado que las propuestas de las actividades escolares son poco significativas desde el punto de vista lógico, psicológico y social.
Delinsky, Bárbara. La promesa de un sueño.
Para Casey, esa hermosa casa es una herencia tan inesperada como conmovedora. El gesto tardío con el cual su padre, un famoso psicólogo, quiso reconocerla finalmente como hija suya. Al encanto de la casa pronto se suma el hallazgo, entre los papeles de su padre, de las primeras páginas de un intrigante manuscrito ¿se trata de una novela? ¿es el diario de una de sus pacientes? Casey esta convencida de que describe un caso trágico, real, y que por algún motivo su padre quiso que cayera en sus manos. Una historia que invita a reconciliarse con el pasado y a despertar a las promesas del futuro.
Serrano, Marcela. La llorona.
La leyenda cuenta que la Llorona es la madre que deambula por los caminos llamando a los hijos que ha asesinado. Conocemos a la protagonista de esta novela por su llanto invisible, el de una madre que ha perdido a su hija a los pocos días de nacer. ¿En qué la convierte el destino: en asesina o en salvadora? ¿Qué ocurrió realmente en ese hospital con su pequeña? Unida a otras mujeres en su misma situación, buscará las respuestas, conseguirá alzar su voz y rebelarse contra la adversidad.
O`Donnell, Pacho. Las patrias lejanas
En esta obra el autor recrea las relaciones entre los habitantes de la Argentina y los de la lejana madre patria durante los años crueles de la Guerra Civil española (1936-1939) y de los del exilio a que muchos fueron condenados. Su talento para la pesquisa histórica le permite revelarnos episodios olvidados o insospechados por las crónicas corrientes. Los acontecimientos extraídos de periódicos, memorias y epistolarios de quienes buscaron asilo en el Río de la Plata son absolutamente ciertos y dan una dimensión inusitada a la intriga central protagonizada por el joven Rodrigo…
Forsyth, Frederick. El negociador
El hijo único del presidente de Estados Unidos ha sido secuestrado. El FBI, la CIA y Scotland Yard intervienen con todos sus medios para descubrir a los secuestradores, pero es Quinn, el negociador, quien logra ponerse en contacto con ellos y cerrar un trato. Sin embargo, fracasa trágicamente y se desencadena una persecución encarnizada en pos de atrapar a los culpables.
King, Stephen. Mientras escribo.
Pocas veces un libro sobre el oficio de escribir ha resultado tan clarificador, útil y revelador. Mientras escribo empieza el relato de la asombrosa infancia del autor y su extraño y temprano interés por la escritura. Una serie de vívidos recuerdos de la adolescencia, de la universidad y de los años de lucha que lo llevaron a la culminación de su primer novela…A continuación se describe las herramientas básicas del oficio y expone sus opiniones personales sobre el secreto de la escritura
martes, 1 de septiembre de 2009
Antologías
Las antologías permiten la diversidad; nos dan la oportunidad de acercarnos a diferentes autores en un mismo libro.
En general, las antologías son de cuento, poesía, o crónica breve, por una cuestión de extensión natural de cada género.
Muchas de ellas surgen a partir de concursos literarios; otras, son emprendimientos personales; la mayoría, propuestas de las mismas editoriales.
Y siempre hay un hilo conductor en las antologías:
Por género (misterio, policial, fantástico, humor, futbolero, etc). Temáticos (literatura femenina, el futuro, las ciudad, una infinita cantidad de posibilidades). Generacional (para los jóvenes, las antologías son toda una oportunidad para sus primeras publicaciones; esta es una tendencia muy marcada actualmente). U homenajes (a países o regiones, autores, corrientes literarias, etc).
Por la cual, la antología, que no identifica a un autor en particular, permite mostrarse a muchos. Y ver a través de la diversidad.
En general, las antologías son de cuento, poesía, o crónica breve, por una cuestión de extensión natural de cada género.
Muchas de ellas surgen a partir de concursos literarios; otras, son emprendimientos personales; la mayoría, propuestas de las mismas editoriales.
Y siempre hay un hilo conductor en las antologías:
Por género (misterio, policial, fantástico, humor, futbolero, etc). Temáticos (literatura femenina, el futuro, las ciudad, una infinita cantidad de posibilidades). Generacional (para los jóvenes, las antologías son toda una oportunidad para sus primeras publicaciones; esta es una tendencia muy marcada actualmente). U homenajes (a países o regiones, autores, corrientes literarias, etc).
Por la cual, la antología, que no identifica a un autor en particular, permite mostrarse a muchos. Y ver a través de la diversidad.
martes, 11 de agosto de 2009
jueves, 6 de agosto de 2009
Recomendados de agosto
Milan Kundera. El libro de la risa y el olvido.
En El libro de la risa y el olvido Kundera muestra una historia de exilio que contiene dos verdades: la experiencia trágica de Praga y la vida en el mundo occidental. Desde una escéptica perspectiva, el autor persigue en sus obras un mismo proyecto estético: la unión de los imposibles –lo más serio y lo más frívolo, lo más real y lo más lúdico-. En este libro esa meta se alcanza plenamente.
Orhan Pamuk. El libro negro.
Una novela policíaca tan espectacular como poco convencional, donde la investigación se centra en la identidad y la escritura. Con esta obra, que en Turquía se convirtió a la vez en lectura de culto y de masas, Orhan Pamuk se consagró como uno de los maestros actuales de la literatura mundial.
Anne Holt. Crepúsculo en Oslo.
En la ciudad de Oslo, una conocida presentadora de televisión aparece asesinada en su domicilio. Todo apunta a un asesino serial de gusto perverso que se deleita escenificando sus crímenes. La autora elabora una inteligente trama que conjuga su singularidad con las mejores pautas del género policial, con un ritmo trepidante, con giros inesperados e incógnitas que fuerzan la pericia de los personajes del libro y de sus lectores.
Pablo De Santis. El enigma de París
Paría, 1889. Los Doce Detectives, los investigadores más famosos del mundo, se reúnen con motivo de la Exposición Universal. El selecto club tiene la misión de revelar al público sus casos más célebres, la filosofía de cada investigación y su concepción del crimen. La extraña muerte de uno de los Doce, despeñado misteriosamente desde una torre Eiffel en construcción, dará un giro a la reunión y los obligará a afinar sus habilidades para tratar de resolver lo que parece, a priori, la actuación de un asesino en serie…
Bárbara Delinsky. El regreso a Middle River
Para el visitante ocasional Middle River es un lugar idílico. El clásico pueblo de Nueva Inglaterra donde todos se conocen y solo se respira paz y sosiego. En apariencia…
Tras años de ausencia, Annie Barnes regresa a Middle River convertida en una novelista de éxito, y no es bien recibida, Tanto sus hermanas como sus antiguos vecinos temen que venga a hurgar en sus pequeños vicios y pecados, sus vidas borrascosas, para escribir su próximo libro…
Juan Sasturain. Arena en los zapatos
Novela ejemplar en la que Etchenike advierte algunos de los beneficios del caos o, para decirlo con moderación, del desorden, es una novela asombrosa. Publicada por primera vez a fines de los ochenta, la obra ha adquirido un nuevo sabor, mejorado con los años, como un buen vino. A su genial y demorada intriga, a su ritmo exacto, debe agragársele la perspectiva y el tamaño que el personaje de Sasturain tomó: leyenda invulnerable, genio y figura de un argentino de bien obligado generalmente a mantenerse al margen de la ley.
Pablo Ramos. El origen de la tristeza
Gabriel está dejando de ser niño. Crece en su barrio, El Viaducto, entre villa Mariel, las vías del Roca y el arroyo Sarandí. Gabriel tiene un amigo grande que duerme en el cementerio. Aprende mucho de él y de las tumbas. En el barrio de Gabriel, el agua podrida del Sarandí se incendia. Juega con una barra de pibes, aunque jugar, cuando se vive en El Viaducto, también es jugar con la muerte.
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